Al lado del edificio en que yo vivo, haciendo esquina, hay un bajo comercial desocupado. Tiene grandes cristaleras por las cuales ves perfectamente el interior. Pese a estar vacío, lo notas descuidado, abandonado. Lo único que hay, justo tras uno de los cristales, es una silla acolchada colocada de tal manera que si te sientas en ella quedas mirando frente a la calle.
En la base de esa ventana, a poca altura del suelo, hay un pequeño pollete y, sobre él, un par de pipas de fumar, cerillas ya usadas o dentro de una caja, y un macizo cenicero de cristal donde día a día se van acumulando cenizas, colillas, incluso restos de puros.
Pero lo más interesante es el hombre que se sienta todas lo días en esa silla, frente a ese cristal, y pasa toda la tarde fumando de esas pipas. Rondará los sesenta, aunque quizá sea más joven y el tabaco lo haya envejecido; de estatura mediana y una amplia barriga que le impide abrocharse la chaqueta del traje oscuro que suele ponerse. El pelo, en su día negro, ahora gris y canoso. Sin embargo, esto sólo se aprecia en su larga pero cuidada barba, porque el sombrero que siempre lleva impide verle la cabeza. Aunque aseguraría que tiene ese tipo de calvicie donde sólo se salva el pelo de la coronilla.
Yo veo en él al mismísimo Monet.
Es bastante la curiosidad que me provoca ese hombre. ¿Por qué todas las tardes va a fumar a ese bajo, pegado a la cristalera, donde puede ver a todos y todos podemos verle a él?
Justo en frente, además, hay un quiosco de la ONCE, y debo decir que allí trabaja alguien también peculiar.
Ambos pasan horas y horas ahí sentados, sin más, uno frente a otro.
¿El local será un negocio fracasado? ¿Su mujer no le dejará fumar en casa? ¿Es un bohemio que contempla el paso de la vida? ¿Tiene algún tipo de desafío con el ciego de la ONCE? ¿Es un fumador empedernido y obsesionado? ¿Estará frustrado o amargado por algo? ¿Será un lugar de evasión? ¿Tanta curiosidad tiene por el ir y venir de la gente? ¿Estará haciendo algún experimento sociológico, espera que alguien pare a hablarle algo? ¿Se divertirá con las miradas curiosas de la gente? ¿Es algún tipo de artista en busca de inspiración?
Más de una vez he pensado en pararme a preguntarle; pero son tantas las historias que pasan por mi cabeza de ese hombre, cuando puede que realmente la explicación sea simple y tonta, que no quiero saber la verdadera razón de que esté ahí.
Sí, soy de las que prefieren seguir imaginando. Pocas veces encuentro algo así.
Lo que doy por seguro es que no me gustará nada el día en que ya no vuelva a verle.
jueves, febrero 26
domingo, febrero 22
Pa que veas.
No soy más que una pringadilla, lo sé, pero me he puesto a hacer una demo de un examen para ser MIR. El caso es que de 10 preguntas, he respondido bien 2 (sí, lo admito, una por pura chiripa) y ésta he sabido contestarla:


¿Si lo supieran mis maravillosos profesores de Bioquímica, se replantearían mi suspenso?
PD: ¡SOY LIBRE! Y el balance global (excepto la ya mencionada asignatura) ha sido bastante bueno. A disfrutar se ha dicho.
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domingo, febrero 8
Quien quiera entender, que entienda.
Te desvives. Luchas por una meta, apoyándote en razones que a veces incluso inventas tú mismo para darte fuerzas, porque realmente no son más que frases vacías que imitan lo que para otros son verdaderas palabras de ánimo.
Te pierdes. Sigues un camino, que en su momento decidiste recorrer sin mucha convicción y por eso no sabes qué hacer en los momentos de crisis, cuando muchos ven sendas alternativas porque tienen claro su destino y saben cómo llegar a él.
Te infravaloras. No ves lo bueno de ti mismo, tan sólo porque nadie te da la oportunidad de mostrarlo, y debes sudar sangre para destacar en aquello en lo que nunca fuiste gran cosa, pasando desapercibido tras el brillo de los demás.
Te cabreas. Piensas que realmente sí que vales; al fin y al cabo había que intentarlo, siempre se puede empezar de cero en otro lugar como muchos hicieron antes, hay un enorme mundo que aún puedes y debes descubrir.
Te desesperas. No sabes cuántas veces tendrás que probar hasta encontrar lo que necesitas, porque ni tú sabes lo que buscas, así que decides quedarte como estás y no cambiar nada, aceptando que siempre correrás el riesgo de perder con cada paso que des.
Te hartas. Tanto melodrama por una puta calificación
Sólo que se trata de mucho más que de una puta calificación.
Te pierdes. Sigues un camino, que en su momento decidiste recorrer sin mucha convicción y por eso no sabes qué hacer en los momentos de crisis, cuando muchos ven sendas alternativas porque tienen claro su destino y saben cómo llegar a él.
Te infravaloras. No ves lo bueno de ti mismo, tan sólo porque nadie te da la oportunidad de mostrarlo, y debes sudar sangre para destacar en aquello en lo que nunca fuiste gran cosa, pasando desapercibido tras el brillo de los demás.
Te cabreas. Piensas que realmente sí que vales; al fin y al cabo había que intentarlo, siempre se puede empezar de cero en otro lugar como muchos hicieron antes, hay un enorme mundo que aún puedes y debes descubrir.
Te desesperas. No sabes cuántas veces tendrás que probar hasta encontrar lo que necesitas, porque ni tú sabes lo que buscas, así que decides quedarte como estás y no cambiar nada, aceptando que siempre correrás el riesgo de perder con cada paso que des.
Te hartas. Tanto melodrama por una puta calificación
Sólo que se trata de mucho más que de una puta calificación.
martes, enero 13
Cosas que me digo al mirarme en el espejo.
La gente no va por ahí reprimiéndose, ¿sabes? La gente actúa. Porque un día te acabarás muriendo y entonces sí que no podrás hacer nada; y ojalá no exista la vida eterna porque en ese caso pasarás una eternidad arrepintiéndote.
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lunes, enero 12
Arroutadas
La sociedad se va a la mierda. Por egoístas. Por imbéciles. Por querer reunir más dinero de lo que jamás podrás gastar en tu vida. Porque la gente ya no busca enriquecerse descubriendo mundo, personas, sociedades, cultura; sino que viven por y para el dinero. Están todos ellos más esclavizados que los trabajadores a quienes explotan. Y ni siquiera es que ganen para ayudar a los demás, no. Es pura avaricia. Puñado de podridos. Y qué culpa tenemos nosotros que ni sabíamos quién era Madoff. Y qué culpa tienen los que siguen sin conocer a Madoff, porque pasan la vida trabajando como autómatas, deshumanizados, sin saber por qué están ahí ni para qué.
Qué esperabais, si el capitalismo es autodestructivo. Sólo al grandioso Homo sapiens sapiens se le ocurrió crear un sistema económico en el cual se produce para que otros consuman, por lo que debes producir más, y los otros consumir más, mientras te vas forrando. Pero los que consumen necesitan dinero también, mi querido Homo. Y qué hacen, ¿lo pintan?
Pero lo mejor es ver cómo destellan los ojos de los comunistas, pensando que ahora llegará la revolución y el cambio de modelo económico. Ilusos, a mi parecer. El comunismo es utópico; mirad la naturaleza del hombre, hasta dónde lo ha llevado a lo largo de la Historia. Me río yo de quienes dicen que el ser humano es bondadoso por naturaleza.
Si esto no tiene salida. En el capitalismo nos vamos a quedar. “Jiñaos”, como diría un amigo. Hasta que se vaya equilibrando la producción con el consumo y con la deuda. La crisis volverá, lógicamente. A no ser que hallemos una salida. Mientras tanto, aquí seguiremos, en este asco de sociedad, de economía, de política.
¿Y por qué la entrada de hoy? Porque una empieza a estar muy harta de este mundo, de la cobardía de la gente; porque me gustan política y economía y opino; porque era hora de escribir algo así; por que hoy estoy escéptica y de mal humor.
Capitalismo y comunismo deberían desaparecer. Como Zapatero y Rajoy, por cierto. O Bisbal y Bustamante.
PD: Anatomía y compañía me han abducido, por eso dedico tanto tiempo al blog como a leer la biografía de Tita Cervera (sí, Medicina es intensa, pero prefiero mil veces esta carrera a otras como Económicas, por lo anteriormente dicho). Espero que Brainstorm no quede en el olvido, porque mala hierba nunca muere, y volverán las zadalerías.
Yo os iré visitando. Ósculos en el cigomático mayor ;)
.
Qué esperabais, si el capitalismo es autodestructivo. Sólo al grandioso Homo sapiens sapiens se le ocurrió crear un sistema económico en el cual se produce para que otros consuman, por lo que debes producir más, y los otros consumir más, mientras te vas forrando. Pero los que consumen necesitan dinero también, mi querido Homo. Y qué hacen, ¿lo pintan?
Pero lo mejor es ver cómo destellan los ojos de los comunistas, pensando que ahora llegará la revolución y el cambio de modelo económico. Ilusos, a mi parecer. El comunismo es utópico; mirad la naturaleza del hombre, hasta dónde lo ha llevado a lo largo de la Historia. Me río yo de quienes dicen que el ser humano es bondadoso por naturaleza.
Si esto no tiene salida. En el capitalismo nos vamos a quedar. “Jiñaos”, como diría un amigo. Hasta que se vaya equilibrando la producción con el consumo y con la deuda. La crisis volverá, lógicamente. A no ser que hallemos una salida. Mientras tanto, aquí seguiremos, en este asco de sociedad, de economía, de política.
¿Y por qué la entrada de hoy? Porque una empieza a estar muy harta de este mundo, de la cobardía de la gente; porque me gustan política y economía y opino; porque era hora de escribir algo así; por que hoy estoy escéptica y de mal humor.
Capitalismo y comunismo deberían desaparecer. Como Zapatero y Rajoy, por cierto. O Bisbal y Bustamante.
PD: Anatomía y compañía me han abducido, por eso dedico tanto tiempo al blog como a leer la biografía de Tita Cervera (sí, Medicina es intensa, pero prefiero mil veces esta carrera a otras como Económicas, por lo anteriormente dicho). Espero que Brainstorm no quede en el olvido, porque mala hierba nunca muere, y volverán las zadalerías.
Yo os iré visitando. Ósculos en el cigomático mayor ;)
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miércoles, diciembre 31
Cambio de año, cambio de gustos.
Siempre me había gustado anotar la fecha cada vez que escribía algo o sucedían cosas importantes. Sencillamente, me gustaba marcar ese día de la Historia para poder ubicarme temporalmente cuando, años más tarde, tal vez con Alzheimer incipiente o tras demasiadas experiencias vividas, me encontrase con ése escrito o recordara una situación. No quería perderme en lo que muchos llaman “el océano de los recuerdos”. También es por mi carácter enfermizamente nostálgico, ése que me hace recordar con pesar cada conversación, sensación o situación que me ha dejado huella. Al fin y al cabo, ya puestos a ser melancólica, mejor no confundir las fechas.
Sin embargo, ahora las odio. Sigo anotándolas, aclaro, porque si digo “enfermizamente nostálgica” significa eso: enfermizamente nostálgica. Y es que tan sólo con pensar en que acaba el año, siento una tristeza tan desagradable que hasta desespera. En mi afán por conocer la causa de todo, me he sentado en el sofá, he puesto a Yann Tiersen de fondo y me he preguntado a mí misma lo que todos se deben preguntar a sí mismos alguna vez en su vida:
«¿Pero qué coño te pasa?» (“coño” admite variables, desde “recórcholis” hasta “puta mierda”; yo soy más de coño, cosas de familia, supongo, como lo de ser del Madrid)
Y entonces he caído. No es que el cielo esté gris. No se trata de que este año pase la Nochevieja en el pueblo. No es por estar enferma. No es por la tonelada de apuntes sin subrayar que tengo sobre el kilo de apuntes subrayados. Es porque este año ha sido demasiado bueno.
Así de simple. Es cuestión de fechas.
No quiero recordar el 13 de enero, el 18 de febrero, el 20 de abril, el 29 de mayo, el 20 de junio, el 17 de septiembre o el 3 de diciembre. Son días asociados a la felicidad, y la única conexión que me queda con ellos era que, al menos, pertenecen al mismo año que estoy viviendo. Pero mañana, ni eso. Mañana serán absolutamente parte del pasado.
Y es que cuando digo “enfermizamente nostálgica”…
Sin embargo, ahora las odio. Sigo anotándolas, aclaro, porque si digo “enfermizamente nostálgica” significa eso: enfermizamente nostálgica. Y es que tan sólo con pensar en que acaba el año, siento una tristeza tan desagradable que hasta desespera. En mi afán por conocer la causa de todo, me he sentado en el sofá, he puesto a Yann Tiersen de fondo y me he preguntado a mí misma lo que todos se deben preguntar a sí mismos alguna vez en su vida:
«¿Pero qué coño te pasa?» (“coño” admite variables, desde “recórcholis” hasta “puta mierda”; yo soy más de coño, cosas de familia, supongo, como lo de ser del Madrid)
Y entonces he caído. No es que el cielo esté gris. No se trata de que este año pase la Nochevieja en el pueblo. No es por estar enferma. No es por la tonelada de apuntes sin subrayar que tengo sobre el kilo de apuntes subrayados. Es porque este año ha sido demasiado bueno.
Así de simple. Es cuestión de fechas.
No quiero recordar el 13 de enero, el 18 de febrero, el 20 de abril, el 29 de mayo, el 20 de junio, el 17 de septiembre o el 3 de diciembre. Son días asociados a la felicidad, y la única conexión que me queda con ellos era que, al menos, pertenecen al mismo año que estoy viviendo. Pero mañana, ni eso. Mañana serán absolutamente parte del pasado.
Y es que cuando digo “enfermizamente nostálgica”…
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sábado, diciembre 27
Un poco de música, y algo de Navidad.
- Todos los cuerpos vivos emiten vibraciones. Es su forma particular de demostrar al mundo que están cargados de energía. Un mono, una flor, un sastre, un jefe de gobierno… todos emiten vibraciones voluntarias que el resto del mundo percibe. Niños, ¡no os distraigáis! A ver, Vázquez, ¿qué emiten los cuerpos?
- Pues… emiten… ¡frecuencia modulada!
- ¿Sabéis, vosotros que sois tan aplicados, que la frecuencia es realmente lo que da personalidad a una vibración? La frecuencia es, lo digo para los de letras, el número de veces que se vibra durante un segundo cualquiera. La frecuencia en que cada cuerpo emite sus vibraciones es fundamental en las relaciones humanas. Os explico: por ejemplo, tú emites una serie de vibraciones a partir de una frecuencia principal, pongamos 440. Un músico correría a decir que estás afinado en La. Emites también una cola de frecuencias que son como hijas y nietas de ese La: el Mi, el Re, el Do… Pues imagínate que te encuentras con alguien cuyas vibraciones estén afinadas en Mi o en Re. ¡Ah! ¡Pues qué maravilla! Os caeréis simpáticos y vuestra relación será armónica y cordial. Pero en cambio, si topáis con un compañero cuyas vibraciones ronden el Mi bemol, vuestra relación será bastante estridente y tendréis dos opciones: o llegar a las manos o formar un dúo que se llame Stravinsky.
»También existen afinaciones puente. Si tú estás en La, no te agradará la compañía de un Mi bemol a no ser que esté con vosotros un Si natural y también un Fa sostenido; así, formaréis un acorde bien afinado. Pero las vibraciones sufren variaciones de tono según el estado de ánimo, según lo que estés haciendo. Una relación melodiosa puede desafinarse momentáneamente, o al revés. Muchas veces, este cambio de tono se contagia en cadena […]. Las Navidades, por ejemplo, es una de esas ocasiones que la gente se pone de acuerdo para sentir las mismas emociones y a la misma hora. Es bueno que a las 12 de la noche del 31 de diciembre todo el mundo se ponga como loco con las doce uvas, con los doce tragos... o lo que sea. Es bueno que en la noche del 24 todo el mundo lleve a cabo un "ritual" de exaltación del amor doméstico. Es necesario que los hombres compartan esperanzas en el mismo instante. […]
Por eso es tan grave, sí, que la zarpa del consumismo se haya adueñado de uno de los pocos momentos de respiro que tenía este maltratado mundo. Papa Nöel ha estudiado marketing, y si te descuidas te vende hasta el trineo. Amor, fraternidad... úlcera, gastritis, crispación; éstas son las vibraciones que comparten en navidad los hombres de buena voluntad; y una dosis de amargura si el asunto te pilla sin la guardia levantada.
De mi parte, tan sólo desearos unas Felices Fiestas y lo mejor en el próximo 2009. Tal vez no se cumplan todos nuestros sueños ni alcancemos nuestros objetivos, pero lo importante es no olvidar nunca que a nuestro alrededor siempre habrá alguien que nos quiere y se preocupa por nosotros, apoyándonos en los momentos de debilidad. Son esas personas con las que debemos pasar estas fechas, así que no descuidéis su compañía.
Besos.
- Pues… emiten… ¡frecuencia modulada!
- ¿Sabéis, vosotros que sois tan aplicados, que la frecuencia es realmente lo que da personalidad a una vibración? La frecuencia es, lo digo para los de letras, el número de veces que se vibra durante un segundo cualquiera. La frecuencia en que cada cuerpo emite sus vibraciones es fundamental en las relaciones humanas. Os explico: por ejemplo, tú emites una serie de vibraciones a partir de una frecuencia principal, pongamos 440. Un músico correría a decir que estás afinado en La. Emites también una cola de frecuencias que son como hijas y nietas de ese La: el Mi, el Re, el Do… Pues imagínate que te encuentras con alguien cuyas vibraciones estén afinadas en Mi o en Re. ¡Ah! ¡Pues qué maravilla! Os caeréis simpáticos y vuestra relación será armónica y cordial. Pero en cambio, si topáis con un compañero cuyas vibraciones ronden el Mi bemol, vuestra relación será bastante estridente y tendréis dos opciones: o llegar a las manos o formar un dúo que se llame Stravinsky.
»También existen afinaciones puente. Si tú estás en La, no te agradará la compañía de un Mi bemol a no ser que esté con vosotros un Si natural y también un Fa sostenido; así, formaréis un acorde bien afinado. Pero las vibraciones sufren variaciones de tono según el estado de ánimo, según lo que estés haciendo. Una relación melodiosa puede desafinarse momentáneamente, o al revés. Muchas veces, este cambio de tono se contagia en cadena […]. Las Navidades, por ejemplo, es una de esas ocasiones que la gente se pone de acuerdo para sentir las mismas emociones y a la misma hora. Es bueno que a las 12 de la noche del 31 de diciembre todo el mundo se ponga como loco con las doce uvas, con los doce tragos... o lo que sea. Es bueno que en la noche del 24 todo el mundo lleve a cabo un "ritual" de exaltación del amor doméstico. Es necesario que los hombres compartan esperanzas en el mismo instante. […]
Por eso es tan grave, sí, que la zarpa del consumismo se haya adueñado de uno de los pocos momentos de respiro que tenía este maltratado mundo. Papa Nöel ha estudiado marketing, y si te descuidas te vende hasta el trineo. Amor, fraternidad... úlcera, gastritis, crispación; éstas son las vibraciones que comparten en navidad los hombres de buena voluntad; y una dosis de amargura si el asunto te pilla sin la guardia levantada.
Tris Tras Tres
De mi parte, tan sólo desearos unas Felices Fiestas y lo mejor en el próximo 2009. Tal vez no se cumplan todos nuestros sueños ni alcancemos nuestros objetivos, pero lo importante es no olvidar nunca que a nuestro alrededor siempre habrá alguien que nos quiere y se preocupa por nosotros, apoyándonos en los momentos de debilidad. Son esas personas con las que debemos pasar estas fechas, así que no descuidéis su compañía.
Besos.
domingo, diciembre 14
"Cinema Paradiso"
Puedo ponerme a desarrollar una crítica, como suelo hacer; sencillamente podría escribir un resumen, o contar el argumento. Hablar de los actores, mencionar que es italiana, contar que al principio fue un fracaso en taquilla (de hecho, no es muy conocida) y luego enumerar los galardones que ganó.Sin embargo, esa información se puede encontrar ya en cualquier parte. A mí sólo me toca decir: Ved esta película. No es de acción, no hay efectos especiales, no aparece tecnología de última hora, olvidaos del made in Hollywood. Vedla sin prisa, y sin compañía que busque en la película alguna de las características que acabo de mencionar. Vedla si nacísteis antes de los sesenta, y si fue después, también. Vedla si sois amantes del cine, o si queréis convertiros en ello. Da igual. Pero vedla.
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sábado, diciembre 13
Just because I'm hurting, doesn't mean I'm hurt.
Eres muy alta, estás flaca, tu pelo tiene vida propia... pero es que esa sonrisa, o la cara que pones cuando rompes una probeta... será eso, lo torpe que eres, o la mueca que haces cuando te vas como si no hubiera pasado nada, igual que cuando te aguantas la risa.
No, si a lo mejor estoy mal de la cabeza, pero es una estupidez porque tú estás peor, como la vez que casi pierdes el autobús por pararte a saludar a Paco desde el otro lado de la ventana y yo viendo que el conductor te cerraba las puertas... sí, tú ríete, bueno, y menos mal, porque encima te quedas callada y ya no sé qué es peor, que estoy aquí que como no me pare alguien ya no sé ni lo que digo. Aunque igual es mejor, porque tampoco es que yo hable demasiado, encima eso, que soy un soso, pero oye, yo te lo digo y a la mierda, es que de ti me gustan hasta las arrugas que se te hacen en la frente cuando subes las cejas porque estás concentrada.
Y mira, te lo voy a decir, es que da asco cuando me paso yo una tarde entera para enterarme de algo de estadística y llegas tú y en cinco minutos lo entiendes, porque encima lo de que vas a suspender son gilipolleces, es porque no te da la gana de organizarte y lo sabes, pero como te empeñas, que encima eres insoportable cuando se te mete algo en la cabeza, pues nada, tú sigue diciendo que vas a repetir. Y ahora sí que cállate que ya te veo argumentándome algo de que es verdad lo que dices. Bueno no te calles…
Joder, dime algo.
____
...¿Y qué te digo?
No, si a lo mejor estoy mal de la cabeza, pero es una estupidez porque tú estás peor, como la vez que casi pierdes el autobús por pararte a saludar a Paco desde el otro lado de la ventana y yo viendo que el conductor te cerraba las puertas... sí, tú ríete, bueno, y menos mal, porque encima te quedas callada y ya no sé qué es peor, que estoy aquí que como no me pare alguien ya no sé ni lo que digo. Aunque igual es mejor, porque tampoco es que yo hable demasiado, encima eso, que soy un soso, pero oye, yo te lo digo y a la mierda, es que de ti me gustan hasta las arrugas que se te hacen en la frente cuando subes las cejas porque estás concentrada.
Y mira, te lo voy a decir, es que da asco cuando me paso yo una tarde entera para enterarme de algo de estadística y llegas tú y en cinco minutos lo entiendes, porque encima lo de que vas a suspender son gilipolleces, es porque no te da la gana de organizarte y lo sabes, pero como te empeñas, que encima eres insoportable cuando se te mete algo en la cabeza, pues nada, tú sigue diciendo que vas a repetir. Y ahora sí que cállate que ya te veo argumentándome algo de que es verdad lo que dices. Bueno no te calles…
Joder, dime algo.
____
...¿Y qué te digo?
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martes, diciembre 9
Bueno, bonito, barato.
Satisfechas varias pasiones: libros, frases que me dejen huella, humor, Beatles, Simpson, Chaplin, género policíaco, cosas antiguas (libros antiguos de tapa blanda, amarillentos y con ese típico olor que muchos otros detestan, ni más ni menos), cosas pequeñas, clásicos, decoración, y pasar una tarde agradable curioseando el contenido de las casetas con una buena amiga. Todo por 10€.
Sucedió, señoras y señores, en la Feria del Libro.
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